A título personal, al hablar de la Banda y antes de empezar a disertar entre textos mezclados que no agitados, siempre me acuerdo desde el cariño de alguna que otra “colleja” que me llevaba en el antiguo cinema, “justico” ahora donde está la entrada de artistas del Teatro Chapí, cuando en plena adolescencia e intentando aprender solfeo, salía del despacho de D. Cipriano sin saberme muy bien la lección del libro de Laz. Una anécdota extraña, que curiosamente salió hace poco en cierta “charraíca” llevada a cabo en estos últimos campeonatos “masericos” del ecuador festero. Desde luego que vaya conversaciones sobre “dime y diretes”, que surgen entre bambalinas, desde la nostalgia de una niñez y juventud pasada, que te invita a recordar aquellos maravillosos años…
Pero vayamos al tajo entre el viento madera, el viento metal, la percusión y algún que otro instrumento de cuerda flotada, que si no me disperso hacia los cerros de Úbeda, o mucho peor, se me va el santo al cielo. Ahora es cuando hay que dar el “Do” de pecho y toca llenar este documento vacío y blanco que parpadea desde el monitor, buscando letras sueltas que sean capaces de formar palabras adecuadas, para agruparlas en párrafos y “empastar” un texto que me resulte más o menos “apañaíco”.
Al final no se si saldrá Acervo con “be” o con “uve”, aunque metidos en harina, al que cuece y amasa de todo le pasa. Buscaré un artículo entre nexos de unión, de carácter afable que puedan ensalzar lo mejor de la Banda Municipal desde la Junta de la Virgen. Para mí es fácil, ya que dentro de la chistera todos los adjetivos que tengo para la Banda junto al lepórido, son afables, epítetos y positivos. Y es ahora cuando toca, ponerse serio y cambiar el registro, más que nada porque antes o después, había que hacerlo.
Es cierto que existe una relación palpable entre la Banda Municipal de Música de Villena y la Junta de la Virgen. Una colaboración mutua y evidente que se puede llevar a diferentes niveles, ya sean personales, sociales, históricos y culturales. Ambas entidades tienen raíces comunes dentro de las vivencias y sensaciones del ámbito festero, compartiendo momentos de festividad y religiosidad. A lo largo del año, cada cual sigue su escarpado camino, en su ámbito y trabajo, con diferentes actividades separadas, pero llegan momentos, sobre todo con los primeros albores de septiembre, cuando esa relación se afianza y se estrecha. Es ahí donde se encuentran muchos puntos en común en las fiestas de moros con cristianos, donde la música es parte fundamental en los actos organizados por la Junta de la Virgen. Un nexo de unión que ensalza el sentimiento devocional en los momentos más solemnes, siendo la guinda afrutada que hace sentir y convierte ciertos instantes en diferentes e inolvidables. Es cierto que, según el prisma de la mirada y el momento de la fugacidad de la vida en que latimos, hay instantes que suelen ser más intensos que otros.
Es entonces el momento de escarbar acontecimientos e investigar tesoros. Hagamos de buscadores como dice Jorge Bucay en su libro cuentos para pensar… “Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien, para quien su vida es una búsqueda”.
Existe una frase, atribuida al escritor Hans Christian Andersen, que nos dice que "donde las palabras fallan, la música habla". En la vida hasta lo que parece más insignificante, es importante. Existen demasiadas cosas que vivimos, sentimos y se encuentran asociadas a nuestros estados de ánimo. Sin lugar a duda, si suena la música adecuada en el momento justo, esta es capaz de despertar sentimientos aletargados en momentos puntuales. Y ese papel, para el creyente o no, dentro de los actos organizados por la Junta de la Virgen y dentro de nuestros días grandes, lo desempeña a la perfección La Banda municipal de Villena, quien es capaz de extraer notas a veces en formas de lágrimas, que salen desde el pentagrama y llegan al corazón.
Un grupo de personas que, acompañando a la Sagrada Imagen en tantas ocasiones importantes, es capaz de vivir junto a “La Morenica” momentos característicos en nuestras fiestas, haciendo con su música ensalzar, alegrar y alcanzar puntos de emociones, entre notas y acordes, confrontando religiosidad popular, fiesta, sentimiento y alegría, que sería difícil de entender sin el papel fundamental que representa la música.
Así, por ejemplo, quien sería capaz de entender la llegada de la Sagrada Imagen en Romería durante la tarde del último domingo, sin la presencia de la música y, por ende, de Banda municipal de Villena. Enalteciendo la entrada a nuestra ciudad, entre fuegos artificiales y encendidos extraordinarios, dando la solemnidad necesaria al sobrepasar la puerta de la Iglesia de los padres Salesianos, entre los aplausos, flores y vítores de los fieles allí presentes. Y luego como no, seguir acompañando a las andas de la Virgen por ese camino tan especial desde el portón hasta la Arcedianal Iglesia de Santiago Apóstol, donde se improvisa ese desfile juvenil, con esas calles llenas de gente recibiendo a su Patrona, ensalzando con su llegada las fiestas de moros y cristianos celebradas en su honor. Extrayendo de cada instrumento, las notas del maestro Carrascosa, con ese especial pasodoble denominado “La Morenica”, una composición musical que ya tiene bien merecido y ganado su categoría de himno.
Existen muchos más momentos que buscar, aunque como ya hemos dicho anteriormente, un buscador no es alguien que necesariamente encuentra, si no quien hace de su vida una búsqueda. Y por ello siempre perseguimos la música como elemento integrador de la fiesta. Tampoco se debe circunscribir a la Banda Municipal a los actos religiosos exclusivamente aquí descritos, ni solo en los primeros días de septiembre destacando solo eventos y desfiles, hay mucho más para este conjunto de personas que con su trabajo altruista y a veces poco valorado, se muestra fundamental en su día a día para ensalzar esos componentes históricos, culturales y sociales de nuestra ciudad.
En Villena, no hay fiestas sin música y junto a la Banda Municipal, existe a otro importante referente cultural, la Sociedad musical Ruperto Chapí, y también como no, otras muchas bandas de música que nos visitan en nuestros días grandes, algunas se llaman son oficiales en las comparsas y viven las fiestas desde un punto de vista más intenso, otras se llaman de refuerzo con sus repetidos “pases” en una misma tarde, pero sin duda los actos de nuestra Banda, son únicos y genuinos, y por ello son los de nuestra Banda.
Alguien ha pensado que sería o hubiera sido de nuestras fiestas sin la realidad de la Banda Municipal… está claro que, si no existiera, habría que haberla inventado...
Toni López
Cronista de la Junta de la Virgen
fotografías: medios de comunicación digitales - www.villenacuentame.com
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